¿Quieres Meditar?
Meditar no es hacer algo especial.
Es dejar de intervenir.
El problema no es que no sepas meditar,
es que el sistema no está acostumbrado al silencio.
Estos sonidos no te llevan a ningún sitio.
Solo reducen lo suficiente el ruido como para que puedas estar.
Explicación breve:
Los sonidos continuos, armónicos y poco intrusivos:
- reducen la actividad mental innecesaria
- estabilizan la atención sin esfuerzo
- favorecen estados de observación en lugar de reacción
Cuando esto ocurre:
- la mente deja de anticipar
- el cuerpo se relaja sin intención
- aparece espacio interno
No estás intentando meditar.
Estás dejando de interferir.