Latido corazón 48 BPM
Pulso orgánico profundo
Ritmo muy lento, amplio y profundamente espaciado.
Este patrón se sitúa por debajo del rango habitual de reposo, evocando estados de desaceleración fisiológica y mínima demanda interna.
Se utiliza especialmente en contextos de descanso profundo, preparación para el sueño o procesos de desconexión progresiva. La baja frecuencia favorece una disminución del ritmo interno percibido, facilitando la liberación de tensión y la reducción de la actividad mental.
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Estrés: Indicado cuando se busca reducir estados de estrés o sobrecarga, facilitando una desaceleración progresiva del ritmo interno. -
Descanso: Indicado para momentos de recuperación física o mental, donde se busca una disminución global de la actividad sin necesidad de desconexión total. -
Sueño: Favorece la transición hacia el sueño al reducir progresivamente la activación interna y sincronizar la percepción con ritmos más lentos.
A nivel fisiológico, este tipo de ritmo se asocia a una dominancia del sistema nervioso parasimpático, vinculada a funciones de recuperación, regeneración y conservación de energía. En términos cardíacos, puede recordar a patrones de bradicardia funcional, presentes en estados de alta relajación o en individuos entrenados.
Su uso continuado puede inducir una sensación de profundidad y suspensión del tiempo, siendo especialmente útil cuando se busca descender de estados de activación hacia niveles más básicos de calma.