Skip to main content

planeta hmeyo

En Hmeyo lo importante es el respeto por la vida, la armonía con el planeta y una cultura que valora la sutileza del femenino: cuidado, receptividad, equilibrio y ausencia de dominio.

A diferencia de Mérout o la Tierra, no ha sufrido conquistas masivas ni sistemas patriarcales destructivos que desestabilizara su evolución.

Hmeyo es un planeta situado en la galaxia Antennae, a setenta millones de años luz de la Tierra. Su nivel de conciencia es de nivel 3 estable, un hito difícil de conseguir. A pesar de la distancia, comparte con nosotros características geológicas y climáticas, pero con diferencia esencial: casi todo su territorio es habitable. Su orografía irregular ha generado culturas muy diversas, llenas de matices y formas de vida que conviven sin conflicto.

Leer más

Los habitantes de las montañas aspiran a las alturas, literal y simbólicamente; los de los océanos exploran profundidades que parecen contener secretos ancestrales; los de los valles viven con una humildad serena, arraigados en la tierra. En las fronteras entre estos mundos surge la magia cultural: el intercambio, la curiosidad y la inspiración mutua. Hmeyo no ha necesitado crisis para evolucionar; su crecimiento ha sido lento, continuo y profundamente respetuoso con la naturaleza.

Sus sociedades recuerdan lo que, en la Tierra, habrían podido ser culturas como la polinesia ancestral, los maoríes o la tradición espiritual del Pacífico sur: pueblos conectados con la naturaleza, con el ritmo del mar y con el profundo respeto por todo lo que vive.

Hmeyo fluye como un río: sin saltos bruscos, sin guerras, sin necesidad de transformarlo todo. Por eso es un planeta tan apreciado por quienes buscan paz, equilibrio y sabiduría natural.